photoholic: (via t j a s a)
Los días pasaban, y los nervios de permanecer inmutable en un abeto plateado con los manoseos de escolares, mientras bolas de azules y purpúreas se hacían añicos, no le fue soportable. Sobornó a un crío majo y de un puntapié la emigró al campo, y estática tras un largo viaje sintió tal escalofrío en sus tripas que se enderezó todo lo posible para robar algo de calor de la fotosíntesis de los árboles verdes al tiempo que su oído atento robaba las consejas de los pájaros. Y la bola roja fue la única superviviente de aquella navidad.
Más un buen día una hada le preguntó si deseaba que la convirtiera en un princesa humana, se lo pensó mucho porque se vería arrastrada por emociones, apuros y sentimientos; mas pensó que con manos cuidaría de las bolas de colores de los árboles plateados e ilusionada y temblorosa se inició en la nueva vida de aventuras…
(autora: qué mal estoy, juas.)